jueves, 14 de enero de 2010

Mañana de moto



La única cosa buena que tiene la empresa a la que estoy apuntado es que te deja mucho tiempo libre, sólo hay que ir por allí a sellar cada 3 meses. Entre eso y que hoy por primera vez hemos visto el sol desde hace muuucho tiempo, he decidido ir a darle una vuelta a la moto que, la pobre, con tantos días seguidos de parking ha necesitado pinzas para arrancar y estaba loca por salir a carretera, aunque sólo sea un ratito.

Dicho y hecho. Como el cielo amenazaba con otra buena morterada por el oeste no nos hemos ido muy lejos, lo justo para sacarle la carbonilla al tubo de escape y oírla ronronear otra vez. La temperatura era de unos 18º, el sol brillaba con fuerza y el asfalto casi seco. Lástima de viento de Poniente que azota con una fuerza que amenaza con descabalgarte cada vez que te da de lado.

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